Ya en 1188 encontramos referencias a la presencia de comerciantes judíos en esta ciudad, situada en una ruta comercial que conducía a los puertos del mar Cantábrico.

En la antigua puerta de la Reinosa , se conserva una inscripción hebrea bajo el escudo de la ciudad. En ella se indica que, el 1 de junio de 1380, comenzaron las obras de construcción de esta puerta a cargo de Don Caq (Isaac) ben Malak y su esposa Bellida.
Se trata de un texto escrito tanto en hebreo como en castellano, con caracteres hebreos (alja-miado).