Los judíos se establecieron allí ya en la época romana. Las comunidades de Barcelona y Gerona comenzaron a formarse en el siglo X. En el siglo XII existían cinco grandes centros judíos: Barcelona, Gerona, Lérida, Tortosa y Perpiñán. Los judíos aparecen mencionados en el primer código legal de Cataluña: Els Usatges de la Cort de Barcelona. Destacan en los ámbitos de la agricultura, el comercio, la administración, la medicina y las ciencias. Acogen a los judíos expulsados de Francia, Alemania y Provenza, lo que explica su influencia en el desarrollo de las ideas de la cábala.
Tras la epidemia de peste negra de 1348 y las masacres de 1391, la vida judía quedó prácticamente destruida, hasta su desaparición total en 1492. Se puede estimar que, en la primera mitad del siglo XIV, la comunidad judía contaba con entre 10 000 y 12 000 personas, es decir, entre el 4 % y el 7 % de la población total.