
La presencia de judíos en Besalú queda documentada ya en 1229, en un documento del rey Jaime I el Conquistador, que reserva a los judíos la profesión de prestamistas. En 1342, la comunidad, vinculada hasta entonces a la de Barcelona, se independiza; cuenta entonces con 200 miembros, es decir, una cuarta parte de la población total, que conviven mezclados con la población cristiana. No disponemos de información sobre el año 1391 y sus pogromos. Hay que esperar a la bula del antipapa Benedicto XIII para ver la creación de un call alrededor de la sinagoga y de la plaza Mayor (portal Belloch, Capellada, calle del Pont, calle del Forni y Rocafort). En 1435, los judíos abandonan Besalú. Emigran a Granollers y al Castello d’Empúries.

En 1964 se descubrió un mikvé en el emplazamiento de una antigua fábrica de tintes. Desde 1977, la acondicionamiento de los alrededores y las obras de restauración permiten su visita. Se trata muy probablemente de un mikvé del siglo XIII, de estilo románico, el único que existe en España. Es una pequeña sala rectangular en el sótano. Se accede a ella bajando treinta y seis escalones. La piscina se ajusta a la tradición. Está cubierta por una hermosa bóveda, iluminada por una ventana en el lado oriental. Este mikvé debió de formar parte de una sinagoga ocupada hoy en día por el jardín de la plaza de los Judíos, que ofrece una hermosa vista del río Fluvia y del puente románico que lo cruza.