La comunidad, cuya presencia se documenta ya en 1290, contaba con 150 miembros en vísperas de la expulsión. Todos ellos se dirigieron a Portugal.

Hace unos quince años, se descubrió la ubicación de la antigua sinagoga durante unas obras realizadas en la trastienda de una farmacia : allí se puede leer, en efecto, esta inscripción tradicional tomada de los Salmos (118-120): «Esta puerta es la puerta del Señor; por ella entrarán los justos».
La casa adosada cuenta con dos salas abovedadas, restos desfigurados de la antigua sinagoga, que lamentablemente no se pueden visitar.