En esta pequeña localidad situada muy cerca de Turín se encuentra la más elegante de las sinagogas barrocas del Piamonte. Los judíos de Carmagnola se vieron obligados a vivir en el gueto a partir de 1724.

El templo se encuentra en la primera planta de una casa del siglo XVIII, frente a la antigua entrada del gueto. Tras atravesar un vestíbulo decorado con frescos, se accede a la sala de oración, de forma casi cuadrada (9 m por 10), con un techo de vigas de madera y hermosas ventanas ornamentadas.
En el centro se alza una magnífica bimá barroca, de madera tallada y policromada en dorado, negro, rojo y verde, con delicadas columnas que sostienen una gran corona. El arón, ricamente decorado, está rodeado por dos columnas y estucos. Las paredes están revestidas hasta la mitad con paneles de madera oscura, suntuosamente tallados. Estos ornamentos, aparentemente más antiguos que la sinagoga, resultan desproporcionados en relación con la sala. El trabajo de ebanistería, que data de los siglos XVI y XVII, es de gran calidad y recuerda al de los muebles de las colecciones de la casa real de Saboya. «Si no son los mismos artesanos, pertenecen a la misma escuela», señala el historiador de arte David Cassuto en sus estudios sobre las sinagogas barrocas piamontesas.
Con el deseo de no ceder ante el aumento del antisemitismo desde 2023 y de seguir difundiendo el patrimonio cultural judío italiano, en los últimos años se han organizado numerosos actos en el marco de las Jornadas Europeas de la Cultura Judía. Entre ellos, en Carmagnola, el 14 de septiembre de 2025, tendrá lugar una visita guiada a la sinagoga.