
La pequeña localidad de Vila Nova de Foz Coa, situada al noreste de Portugal, es conocida por sus monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en particular por sus piedras talladas de la época paleolítica.
La presencia judía en la zona es bastante antigua, ya que se remonta al menos al siglo XIV. En aquella época, los judíos se dedicaban principalmente a oficios artesanales. La comunidad creció a raíz de la Inquisición española y la llegada de numerosos refugiados.
El barrio judío se encontraba cerca del castillo, principalmente en la Rua do Castelo . Allí es donde la antigua sinagoga se convirtió en la capilla de Santa Quiteria, como parecen atestiguar su peculiar arquitectura, cercana a los estilos de los edificios judíos de la época, así como los símbolos y caracteres hebreos. Numerosos judíos y marranos sufrieron las persecuciones de la Inquisición a lo largo de los siglos.
Fuentes: Encyclopaedia Judaica, Red de Judiarias