La presencia de judíos en Sicilia está documentada en la Edad Media en ciudades como Palermo, Mesina, Taormina o Siracusa. La próspera comunidad se dedicaba principalmente al comercio hasta su expulsión de la isla en 1492 por Fernando II. Sin embargo, hubo que esperar hasta 1989 para descubrir una de las joyas del patrimonio judío europeo: el mikvé de Siracusa, hasta la fecha el baño ritual más antiguo conocido de Europa.

El mikvé, de 9 metros de largo, se encuentra bajo los cimientos del hotel Alla Giudecca, en el corazón de lo que fue el barrio judío de Siracusa. Probablemente, los propios judíos lo cubrieron de escombros y lo ocultaron a la vista del mundo cuando huyeron en 1492, tal vez con la esperanza de encontrarlo de nuevo en su hipotético regreso. El baño ritual data del siglo VI, adaptado a partir de una cisterna bizantina del siglo V, y estuvo en uso hasta la Expulsión.
La visita al mikvé comienza en el propio hotel, subiendo una escalera de piedra de 48 peldaños que conduce a una sala cuadrada cuyo techo abovedado se sostiene sobre cuatro columnas. Todavía se pueden ver tres baños rituales rodeados de bancos de piedra. Dos pequeñas salas albergan otros baños, que seguramente utilizaban los fieles más acomodados.