La región del Algarve es famosa por sus monumentos, que reflejan las diferentes conquistas históricas y las huellas locales, como las ruinas romanas de Cerro da Vila y el castillo de Silves.
Faro, que fue un importante centro de imprenta, donde Samuel Portera imprimió uno de los primeros libros portugueses en 1481. Faro se convirtió también en un importante lugar de residencia para los conversos, tras la Inquisición.