Las islas volcánicas de Madeira cuentan con una exuberante vegetación y son muy populares entre los turistas europeos, sobre todo en verano.
Aunque la vida judía en Portugal tiene una larga tradición y está marcada por el apogeo de la Edad Media y los terribles momentos de la Inquisición, esta región está vinculada al patrimonio cultural judío portugués de forma mucho más reciente, como es el caso de Funchal, donde se estableció una comunidad en el siglo XIX.