La región de Campania es conocida por su larga y rica historia, tanto antigua como contemporánea. Ya se trate de los monumentos antiguos de Pompeya y Herculano o de otros más recientes, como el acueducto de Vanvitelli o el Palacio de Caserta y, por supuesto, la bulliciosa Nápoles, presente en el cine desde la posguerra hasta las películas de Paolo Sorrentino, pasando por su mítico estadio.
La presencia judía en la región de Campania es muy antigua y, en ocasiones, las fuentes que la atestiguan se remontan a épocas muy lejanas. Como la carta del siglo X hallada en una genizá de El Cairo, que menciona a los judíos residentes en Amalfi. En aquella época, la ciudad de Benevento tenía su propia yeshivá y Nápoles su sinagoga. Benjamín de Tudela se encontró en esta última con cerca de 500 judíos napolitanos en 1159.
En cuanto a Pompeya, conocida por su volcán y sus erupciones históricas, acogió a judíos hace ya dos milenios, como se puede comprobar por los vestigios encontrados en sus ruinas. Lo cual no impide emocionarse ante un patrimonio cultural más reciente, como una Hagadá de Pascua de Capua utilizada por los soldados israelíes miembros de las fuerzas británicas durante la Segunda Guerra Mundial.