
En comparación con otras ciudades, Priene era una ciudad modesta cuyo crecimiento económico siempre se vio frenado por Mileto. Durante las excavaciones realizadas entre 1895 y 1898, unos arqueólogos alemanes descubrieron la sinagoga de la ciudad (que en un principio se identificó erróneamente como una iglesia).
La pared está orientada hacia Jerusalén y cuenta con un nicho para la Torá y una pila de mármol. Tres grabados representan cidras, menorot y shofarim. La decoración sugiere que la estructura data de la época bizantina.