El 23 de febrero de 2008 se inauguró en Compiègne el Memorial del Internamiento y la Deportación, situado en el mismo emplazamiento del antiguo campo de Royallieu, en Compiègne. Desde entonces, 90 000 visitantes han cruzado el umbral de este lugar de historia y memoria.

El cuartel de Royallieu se construyó en 1913 y cuenta con 25 edificios repartidos en una superficie de 16 hectáreas. Entre 1941 y 1944, el ejército alemán lo transformó en uno de los principales campos de tránsito de Francia. Cerca de 45 000 personas fueron trasladadas allí: internos políticos, miembros de la Resistencia —muchos de ellos comunistas—, civiles rusos o estadounidenses y judíos. Deportados, sometidos a trabajos forzados y malos tratos, casi la mitad falleció durante el transporte o en los campos.
Del antiguo campo se conservan tres edificios que se han convertido a su vez en objetos de exposición. Todos los materiales, colores y decoraciones que se han utilizado desde su construcción en 1913 han sido revelados mediante ingeniosos procedimientos. Para poner en escena el lugar, un friso recorre su historia durante la Segunda Guerra Mundial. Va acompañado de pantallas, proyectores de vídeo y altavoces. Documentos originales y testimonios completan la exposición para facilitar su comprensión.