
Los primeros indicios de la presencia judía en Amalfi se remontan al siglo X. Así lo atestiguan, entre otras cosas, unas cartas halladas en la genizá de El Cairo. Esta pequeña comunidad se dedicaba principalmente a la confección y, en particular, a la seda. Se desarrollaba un comercio internacional con intercambios con Egipto, de ahí las referencias que aparecen en esas cartas.
Benjamin de Tudela menciona allí la presencia de unas veinte familias en 1159, entre ellas la de Ben Paltiel, probable descendiente del poeta Ahimaatz ben Paltiel. Las conversiones forzadas llevadas a cabo en el reino de Nápoles obligaron a la marcha o a la renuncia al judaísmo a finales del siglo XIII. La pequeña comunidad que logró reconstituirse a principios del siglo XIV tuvo que abandonar el reino de Nápoles en 1541, al igual que el resto de ellas.
En la actualidad, un centro cultural judío está tratando de consolidarse en Amalfi.