
Parece ser que la presencia judía en Benevento se remonta al menos al siglo V. En el siglo XI, Hananeel ben Paltiel, miembro de la familia del poeta litúrgico Ahimaatz ben Paltiel, fundó allí una yeshivá.
Benjamin de Tudela señaló la presencia de 200 familias judías. Estas no sufrieron las mismas expulsiones del Reino de Nápoles que las demás comunidades, ya que se encontraban bajo protección papal.
En el cementerio de la ciudad se han hallado estelas con inscripciones hebreas que datan del siglo XII. En aquella época, los judíos trabajaban principalmente en la industria textil y, más tarde, en el sector del maíz.
No obstante, en el siglo XVI un papa ordenó una expulsión, y en los siglos XVI y XVII se produjeron otras, sobre todo a raíz de las falsas acusaciones antisemitas de envenenamiento de pozos.
Desde entonces, ya no hay vida judía organizada en Benevento, pero la ciudad ha atraído recientemente a inmigrantes israelíes.