
La presencia judía en Capua parece remontarse a los últimos tiempos del Imperio romano. Los antepasados del poeta litúrgico Ahimaatz ben Paltiel vivieron en esta ciudad, donde desempeñaron funciones importantes en la gestión financiera de Capua. Según Benjamin de Tudela, que pasó por allí, a mediados del siglo XII vivían en ella 300 judíos.
Entre ese periodo y el siglo XV, los judíos se dedicaron allí a otros oficios, como la tintorería y la medicina. A pesar de gozar de una relativa libertad, también fueron sometidos a conversiones forzadas.
La ciudad acogió a refugiados de la Inquisición española a principios del siglo XVI, pero la comunidad de Capua también se vio obligada a abandonar la ciudad unos años más tarde.

En 1946, unos soldados israelíes, miembros de la Brigada Judía que habían servido bajo la bandera británica durante la Segunda Guerra Mundial, fueron destinados a la ciudad a la espera de poder regresar a su país.
Se encontró una Hagadá de Pésaj escrita especialmente para la ocasión. Participaron en la ayuda a los refugiados del Holocausto y en la persecución de los nazis. La Hagadá se presentó, junto con otras de esa época, en una exposición celebrada en la Biblioteca Nacional de Israel en 2018.