Esta región es muy extensa y variada. Cuenta con largas extensiones de playa, montañas, numerosos castillos medievales y centros urbanos.
Como atestiguan las ciudades medievales de Guarda y Óbidos, la vida judía en la región tiene una larga tradición. Lo mismo ocurre con los vestigios del judaísmo que aún perduran en las calles de Castelo Branco, donde, en su cruce, Almeida fue un punto de encuentro de los éxodos, especialmente durante la Inquisición. Coimbra, importante centro de estudios judíos antes de la Inquisición, conservó ese papel gracias a su valiente universidad durante los tiempos oscuros. En materia de viajes, los científicos y navegantes judíos de Covilha participaron en las exploraciones marítimas. En Leiria, por cierto, Abraham Zacuto publicó su almanaque científico.
La historia judía portuguesa también es contemporánea. Esto se debe, sobre todo, al renacimiento del judaísmo portugués tras los descubrimientos de Samuel Schwarz en Belmonte y Tomar. Por cierto, en la página dedicada a Tomar podrás leer una entrevista a su nieto. También hay un centro cultural de interpretación judía en Trancoso y otro en Vila Cova.