La Suiza alemana, una región que abarca dos tercios del país, concentra además el 70 % de su población. Cuenta con ciudades tan variadas como su centro económico, Zúrich; la capital, Berna; la ciudad relojera de Biel; Basilea, con su antigua universidad y su vida cultural contemporánea; Lucerna y sus festividades; y San Galo y su biblioteca abacial. Sin olvidar, por supuesto, sus montañas y lagos, que hacen las delicias de los turistas en todas las estaciones.
Aunque la presencia judía en Basilea se remonta probablemente al siglo XIII, al igual que la de Lucerna, la ciudad es conocida sobre todo por haber acogido el primer Congreso Sionista en 1897. En Berna, es aún más antigua, ya que data del siglo VI. En Biel, por el contrario, la comunidad estaba compuesta principalmente por judíos alsacianos que abandonaron la región tras la guerra de 1870. Estos también pueblan las ciudades de Lengnau y Endingen, donde los judíos vivieron de forma continuada durante siglos. En cuanto a la ciudad de Zúrich, cuenta con la mayor comunidad judía de Suiza.