Occitania es una región muy rica desde el punto de vista geográfico, gracias a su proximidad a los Pirineos y al Mediterráneo, y también lo es culturalmente. Reúne territorios con historias y experiencias muy diferentes. Además, en ella se pueden encontrar vestigios de la Prehistoria en sus cuevas y monumentos imprescindibles de la época romana, como el Puente del Gard y la Arena de Nimes.

Aunque la presencia judía en la región está documentada desde la época romana, su época dorada fue, sin duda, la Edad Media clásica. Así lo atestiguan los escritos del gran viajero Benjamin de Tudela, pero también, y sobre todo, la actividad intelectual, cultural, científica y religiosa. Ya sea en Béziers, apodada «la pequeña Jerusalén», los descubrimientos médicos de Isaac de Lattes, las famosas yeshivot de Lunel, Narbona, Nimes, Posquières-Vauvert y Perpiñán, el mikvé medieval de Montpellier y los comerciantes de Pézenas. Pero también cuenta con una importante historia contemporánea, en particular con la participación de numerosos judíos en las redes de la Resistencia en Toulouse y en el resto de la región. La ciudad rosa es también tristemente famosa por los asesinatos antisemitas que tuvieron lugar allí en 2012.
